Maule

Producto de la intensa actividad minera que se desarrolló en Coronel desde mitad del siglo XIX en adelante, surge la ocupación de diversos asentamientos urbanos que al poco tiempo fueron experimentaron un acelerado crecimiento. Entre ellos, se encuentra un hermoso lugar de Coronel conocido como Maule.
Se ubica en el litoral costero, al noroeste de la ciudad de Coronel. Su nombre se origina producto de la desembocadura del Estero Maule y del Fundo que llevaba su mismo nombre. La urbanización del barrio data de finales del siglo XIX, cuando Federico Schwager y Guillermo Délano inician la explotación de los yacimientos carboníferos en Coronel.
Para su construcción, se contrató a destacados arquitectos para el diseño del barrio, destinado al alojamiento de los ingenieros y los operarios de más alto cargo de la compañía minera. El lugar escogido correspondió a uno de los enclaves más hermosos del lugar, en donde se replicaron los modelos urbanísticos europeos de Company Towns o Ciudad Industrial.
La entrada a Maule está marcada por la presencia de las magestuosas Cabrias del Pique Arenas Blancas, estructuras verticales que contaban con un complejo sistema de poleas para extraer desde las profundidades la carga del mineral hacia la superficie, así como también para transportar a los mineros al interior de la mina. Hoy, estas instalaciones forman parte del importante patrimonio minero del que cuenta la ciudad Coronel, testimonio innegable del poder que alcanzó la industria del carbón en Chile y su contribución al desarrollo económico del país por más de 100 años.
Dentro de los archivos históricos, encontramos además que el fundo Boca Maule se encontraba dentro de los planes que se había trazado la Compañía para hacer plantaciones de árboles -principalmente eucaliptus, aromos australianos y pinos-, cumpliendo de este modo un triple objetivo: la expectativa económica, la salibridad y el hermoseamiento de las poblaciones mineras.
Hasta el día de hoy, Maule conserva gran parte de los inmuebles de su diseño original. A nivel de urbanización, el Plan Maestro fue uno de los más modernos de toda la provincia. El diseño contempló un conjunto de viviendas en estilo neoclásico, agrupadas en líneas de cinco o seis casas, con elementos decorativos inspirados en los modelos ingleses de fines del siglo XIX. También se desarrollaron viviendas aisladas de dos pisos, destinadas a los empleados de mayor cargo dentro de la Compañía.
El enclave contemplaba además edificios de oficinas, caballerizas, muelles, iglesias, instalaciones deportivas, casino para empleados (Club Maule), y la principal construcción del lugar, la Casa Schwager, la cual servía como Casa de Huéspedes para importantes personalidades que visitaban nuestra ciudad.
En la actualidad, Maule es visitado únicamente por su hermosas playas de arenas grises, aptas para la pesca de orilla. Y sus olas, son especiales para la práctica del Surf.

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